Los concesionarios como los conocemos llegan a su fin

concesionario

Hace unos años que venimos escuchando rumores de que el panorama de los concesionarios va a cambiar, pero el empujón hacia adelante lo ha provocado la pandemia que está haciendo que muchas marcas de automóviles aprovechen para realizar cambios.

La primera en comenzar a realizar estos cambios ha sido Stellantis, el grupo que aúna las marcas resultantes de la fusión entre PSA y FCA, seguida de Mercedes Benz, pero al igual que ha ocurrido con la electrificación, es cuestión de meses que la reacción en cadena se vaya sucediendo en el sector, y que todos hagan lo mismo como está empezando a pasar. ¿Qué implica todo esto?

Esto conllevará unas principales modificaciones en los concesionarios. Ellos dejarán de disponer de stock físico de coches, y será el fabricante quien lo manejará, en función de la demanda, y más importante todavía, es quien decidirá el precio de venta de cada vehículo. Se acabó la relación “fabricante-mayorista que compra” de toda la vida, con márgenes de por medio con los que la concesión jugaba para vender. Un precio para todos, el mismo, y una comisión para cada venta, la misma. En este caso la marca, la central, se queda con todo el peso y el poder de decisión del precio de venta.

Además, esto conllevará ciertas consecuencias. La primera consecuencia, será que en muchas zonas no va a ser imposible que concesionarios de barrio puedan mantener su actividad, no quedándoles más remedio que fusionarse, “consolidar” con otros grupos para crear centros de distribución y atención al cliente más potentes, pero también más concentrados. Por tanto, la previsión es que desparezcan puntos de venta.

La segunda consecuencia, más importante de todo esto, es que en muchos lugares podrían desaparecer las tradicionales exposiciones de marca, que se van a redefinir por completo, y con ellas, la venta online de automóviles nuevos va a ser mucho más importante. De hecho, ya viene pasando desde hace años con determinados coches, especialmente los eléctricos. Un ejemplo claro es cuando vas al concesionario, pero el concesionario lo único que hace es “hacerte el pedido” de manera telemática, cosa que tú mismo podrías hacer desde tu casa.

Este modelo es el que ya implementó la marca de coches Tesla Motors desde su mismo nacimiento. Se trata de conseguir aumentar la eficiencia en el flujo de demanda-producción-venta. En resumen, menos coches van a ser fabricados, probablemente, y los márgenes para los fabricantes van a aumentar.

La situación es clara, el concesionario está débil. Igualmente, el aumento del precio de los vehículos y el crecimiento del renting cambian completamente, sumada a la electrificación, la foto de cómo, cuándo y dónde se van a mantener y reparar los coches nuevos y el boom del vehículo usado, cuyo crecimiento no parece tener fin en los próximos años, y veremos hasta dónde.

Fuente: Serca y Juan Francisco Calero.

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