Esta primavera los ciclos cortos en el taller adquieren una gran importancia

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Según datos de la UE y la Asociación Europea del Libre Comercio (EFTA), la primavera de 2021 podría ser “muy ajetreada” para los talleres, puesto que las matriculaciones en marzo, abril y mayo han aumentado en los últimos cinco años.

Cuanto más trabajo tenga el taller más importancia cobra el tiempo del ciclo, que no es más que el tiempo asociado a cada reparación. Consta de diversas perspectivas: financiera, de gestión, de administración, de procesamiento de pedido, de producción, etc.

En cuanto al tiempo de ciclo vinculado a la producción, podemos decir que este es el tiempo que trascurre desde que el vehículo llega al taller, hasta que se le devuelve reparado al cliente. Por eso, no se debe confundir con el tiempo que se pasa trabajando sobre el vehículo (tiempo productivo).

Toda reparacióncontiene los diferentes procesos por los que pasa el vehículo: preparación del presupuesto, peritación, gestión del recambio, carrocería, pintura, mecánica de apoyo, preparación para la entrega… Cada uno de ellos con su correspondiente tiempo de proceso asociado.

El tiempo total de ciclo es un indicador de la rapidez; muestra cuánto se tarda en entregar el vehículo reparado. Además de calcular cuántos coches pueden ser reparados en un intervalo de tiempo determinado, para así poder planificar el trabajo en el taller.

Una buena gestión de trabajo en el taller puede aportar múltiples beneficios, desde un reparto equitativo del trabajo hasta un trabajo bien hecho y entregado a tiempo.Convirtiendo así, un taller más eficiente económicamente, eliminando tiempos muertos y con clientes más satisfechos.

Controlando el ciclo del tiempo podemos conseguir ciclos más cortos y esto aporta beneficios tanto al taller como a los clientes ya que dispondrán del vehículo mucho antes.

Por un lado, optimiza la utilización de todos los recursos disponibles, simplificando las intervenciones. Además, incrementa la capacidad del taller, reduce gastos, disminuye ineficiencias y cuellos de botella y aumenta la rentabilidad.

Por otro lado, mejora los ratios de crecimiento y la capacidad de aprovechar las oportunidades del mercado, amplía el retorno sobre los activos, optimiza el flujo de caja, desarrolla la moral y el nivel de compromiso de los empleados, aminora la posibilidad de daños al vehículo en reparación, y, por último, nos ayuda a continuar siendo competitivos.

Cuanto más pronto se realice una reparación, antes se estará en condiciones de empezar la siguiente. Sin embargo, ser ágiles requiere planificación y una integración completa en el negocio y en los procesos de gestión.

Para empezar con la planificación nos podemos beneficiar de la llamada “cita previa”, algo que no era tan empleado antes de la pandemia y que ha ayudado a muchos talleres a optimizar el tiempo. Es algo que el cliente poco a poco se está acostumbrando a utilizar y que desde el taller se debe seguir promoviendo, ya que es ventajosos para ambas partes.

Siguiendo los datos que nos muestra UE y la Asociación Europea del Libre Comercio (EFTA), sobre que en la primavera de 2021 podría haber un aumento de la faena en el taller, adquiere una mayor importancia la planificación para poder atender a todos los clientes y que no se vayan a la competencia.

Cabe preguntarse cuáles van a ser las principales operaciones que darían lugar a una “primavera muy ajetreada” en los talleres.

La primera de todas, según explican desde el especialista en frenos Road House, es la relacionada con el aire acondicionado. Y es que los vehículos aparcados durante un largo periodo de tiempo acumulan humedad, que corroe las válvulas y degrada las juntas. Asimismo, el taller debe valorar si ofrecer al usuario la sustitución anticipada de la batería si el vehículo no se ha utilizado periódicamente en invierno, ya que el frío empeora su rendimiento, algo que han dificultado tanto los confinamientos como el paso de la borrasca Filomena.

En cuanto a los limpiaparabrisas, el frío los puede agrietar y degradar, así como hay que tener en cuenta que las escobillas deben cambiarse una vez al año o cuando ya no hagan contacto con el parabrisas. Tampoco deben descuidarse los neumáticos: una presión inadecuada puede desgastarlos o dañar su estructura, y los baches pueden perjudicarlos y desajustarse la suspensión de las ruedas. Por tanto, siempre hay que verificar que los neumáticos sean seguros y correcta su alineación.

Fuente: La Comunidad del Taller

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